Cómo ha evolucionado el fitness en los últimos años y qué datos hay sobre España

Cómo ha evolucionado el fitness en los últimos años

Durante años, abrir un club de fitness parecía responder a una lógica bastante sencilla: buena ubicación, equipamiento suficiente, cuota competitiva y capacidad para atraer socios en el área de influencia. Hoy esa lectura se queda corta. El sector ha cambiado porque también ha cambiado la forma en que las personas entienden el ejercicio, la salud, el tiempo disponible y la relación con el espacio donde entrenan.

El informe anual del sector del fitness en España, elaborado por Deloitte y Fundación España Activa, y en cuya presentación, realizada en la Torre Picasso (Madrid) el mes pasado, estuvo presente Anytime Fitness, dibuja un mercado con una dimensión relevante: 3.235 millones de euros, 5.806 centros fitness, 7,053 millones de abonados, 8,351 millones de usuarios y 547 millones de accesos en 2025.

Para ti, como inversor o ya franquiciado, estas cifras son una señal de madurez del mercado en España, de competencia y de oportunidad, si sabes leer dónde se mueve la demanda.

 

Del club como instalación al club como hábito de salud

La evolución más profunda del fitness en los últimos años no se aprecia únicamente en el número de centros. Se ve en el motivo por el que una persona decide entrenar. El ejercicio ha dejado de ocupar un espacio secundario asociado a la estética o a campañas puntuales de temporada. Cada vez más socios lo incorporan como parte de su bienestar, su prevención y su calidad de vida.
El informe señala que el 87% de los encuestados en España realiza ejercicio de forma habitual, frente al 64% de la media europea. Además, la práctica es especialmente alta entre distintos grupos de edad:
• Generación Z, de forma orientativa entre 15 y 29 años, con un 93%;
• millennials, entre 30 y 45 años, con un 89%;
• Generación X, entre 46 y 61 años, con un 86%;
• y baby boomers+, a partir de 62 años, con un 84%.
Estos datos te obligan a gestionar el club pensando en públicos que comparten interés por entrenar, pero no necesariamente las mismas expectativas.
Un socio joven puede buscar flexibilidad, autonomía y una experiencia ágil. Una persona de más edad puede valorar más el acompañamiento, la seguridad y la continuidad. Quien vuelve al ejercicio tras años de inactividad necesita sentirse orientado desde el primer día. Quien ya entrena con frecuencia espera eficiencia, disponibilidad y una propuesta que encaje con su ritmo.
Aquí es donde el modelo de club gana peso. Anytime Fitness opera con clubes abiertos 24/7, espacios sin masificación, entrenamiento personalizado y un ambiente cercano. Esa combinación responde a una demanda actual: el socio quiere poder entrenar cuando su agenda lo permite, pero también necesita sentirse acompañado cuando tiene dudas, objetivos concretos o barreras de constancia.
Para tu gestión diaria, esto implica revisar el recorrido del socio desde la primera visita. ¿Entiende cómo empezar? ¿Tiene una referencia clara dentro del equipo? ¿Percibe que el club se adapta a su nivel? ¿Sabe qué hacer cuando pierde continuidad? El crecimiento del mercado no garantiza permanencia; la experiencia sí influye directamente en que el socio mantenga el hábito.

 

La demanda se ha vuelto flexible, pero exige más personalización

Otro cambio relevante es que el socio ya no vincula el entrenamiento a un único lugar. Según el informe, alrededor del 50% de quienes hacen ejercicio de forma habitual en España alternan dos o tres entornos: centro deportivo, hogar y aire libre. En España, el 57% de los practicantes habituales usa centros deportivos, el 59% entrena al aire libre y el 42% también recurre al hogar.
Esto tiene una lectura directa para tu club: ya no compites solo con otros operadores de fitness. Compites con la conveniencia. Compites con salir a correr, entrenar en casa, hacer una actividad outdoor o combinar varias opciones durante la semana. El club debe aportar algo que esos entornos no cubren por completo: estructura, seguimiento, seguridad técnica, comunidad y progresión.
Por eso, la personalización se ha convertido en uno de los grandes vectores de evolución del sector. El informe apunta que la transformación futura estará marcada por el entrenamiento personalizado y el uso intensivo de la tecnología. Para una franquicia, esto no debería traducirse en añadir herramientas sin criterio, sino en ordenar mejor la relación entre datos, equipo y experiencia del socio.
El modelo Coaching de Anytime Fitness encaja precisamente en esta dirección. Es un modelo de acompañamiento personalizado que combina tecnología y entrenadores para guiar al socio según su punto de partida y objetivos. Permite crear un plan personalizado, hacer seguimiento continuo, ajustar el entrenamiento según el progreso y ofrecer acompañamiento constante. El entrenador interpreta la información y adapta el proceso.
En la práctica, esto te ayuda a reducir una de las grandes fricciones del fitness: la sensación de no saber qué hacer. Un socio puede tener acceso al club, disponer de máquinas y contar con horarios amplios, pero si no entiende cómo avanzar, la motivación inicial se diluye. El acompañamiento convierte la experiencia en un camino más claro.
Puedes aplicar esta evolución con decisiones muy concretas:
• Diseñar una primera fase de incorporación con entrevista, plan inicial y revisión temprana, para que el socio no dependa de la improvisación.
• Usar los datos de asistencia y progreso para activar conversaciones útiles: felicitar constancia, detectar abandono, ajustar cargas o redefinir objetivos.
La tecnología te ayuda a ver patrones; el equipo debe convertir esos patrones en acciones. Si el socio percibe que su evolución se atiende de forma individual, el club deja de ser un espacio intercambiable y gana relevancia en su rutina semanal.

 

Un mercado más maduro obliga a operar con mentalidad de crecimiento

La estructura del sector también ha cambiado. El informe recoge 9.480 centros deportivos en España, de los cuales 5.806 son centros fitness. A la vez, muestra un mercado fragmentado: el 69% de los centros fitness son operadores individuales y el 31% pertenecen a cadenas. Sin embargo, las cadenas concentran el 65% de los usuarios y el 68% de los abonados. Esa diferencia indica una mayor capacidad de captación y fidelización por parte de los operadores organizados.
Para ti, esta evolución tiene una consecuencia clara: competir en el sector actual exige más método. La marca, y qué marca, importa mucho, al igual que los procesos, la formación del equipo, el control de indicadores, la experiencia homogénea y la capacidad de adaptarte al mercado local sin perder consistencia operativa.
La concentración geográfica confirma otro punto relevante. Madrid, Cataluña y Andalucía agrupan más del 51% de los centros fitness del país y el 55% de los abonados. El informe también identifica oportunidades de expansión hacia poblaciones más pequeñas, aunque advierte que no todos los modelos son viables en áreas de menor densidad.
Esto afecta a cualquier decisión de apertura. Ya no basta con mirar una zona con aparente demanda. Tienes que estudiar densidad, hábitos de movilidad, competencia directa e indirecta, perfil de socio, poder adquisitivo, accesibilidad, horarios de vida y potencial de recurrencia. Un club 24/7 puede responder muy bien a entornos donde las rutinas laborales son diversas, donde hay turnos, desplazamientos o familias con agendas fragmentadas.
También ha ganado protagonismo la actividad corporativa. El informe señala que las fusiones y adquisiciones han sido uno de los motores de crecimiento y transformación de los últimos años, y que el 59% de los operadores espera que esta actividad aumente en 2026. Para un franquiciado, este dato resulta útil si se interpreta como síntoma de profesionalización: el mercado atrae capital, eleva el listón competitivo y premia a los modelos capaces de operar con procesos sólidos.
En ese contexto, pertenecer a una red global como Anytime Fitness, con más de 5.600 clubes en más de 30 países, aporta una ventaja operativa si la aprovechas bien: conocimiento acumulado, reconocimiento de marca, sistemas contrastados y capacidad para aplicar aprendizajes de distintos mercados. Pero el rendimiento de tu club dependerá de cómo traduzcas esa escala a decisiones locales: la calidad del acompañamiento, las acciones de captación, el seguimiento de socios, la limpieza, el mantenimiento y la dinamización de comunidad.
El fitness ha evolucionado hacia un escenario donde el socio combina espacios, espera flexibilidad, valora la salud y compara experiencias con más criterio. Si estás analizando una inversión o gestionando un club en activo, el reto está en convertir esas tendencias en una operación diaria más precisa: menos intuición aislada, más lectura de datos, más acompañamiento real y una propuesta que ayude al socio a sostener su entrenamiento incluso cuando su agenda, su motivación o su punto de partida cambian.